La ganancia de peso infantil puede acelerarse en verano, según varios estudios que comparan el periodo escolar con las vacaciones. Este patrón se ha observado en grupos de niños, pero no significa que todos ganen peso ni demuestra que las vacaciones sean la causa directa.
La investigación apunta a un posible papel de los cambios en la estructura diaria. Aun así, los mecanismos no están claros y buena parte de los datos procede de otros países. Conviene interpretar el fenómeno sin culpa y sin convertir una variación de peso en un juicio sobre el niño o su familia.
Qué han observado los estudios sobre el peso infantil en verano
Una revisión narrativa analizó estudios que comparaban cambios en el peso o en indicadores del índice de masa corporal (IMC) durante el curso escolar y el verano. El IMC es una medida que relaciona el peso con la talla.
En seis estudios descriptivos que siguieron a los participantes a lo largo del tiempo, el patrón más frecuente fue una ganancia de peso o de algún indicador del IMC más rápida en verano entre niños con sobrepeso u obesidad. En cambio, los niños con peso saludable ganaron menos o no ganaron durante ese periodo.
Otro estudio comparó los cambios durante el curso y las vacaciones. Observó aceleraciones en el cambio del peso y del IMC durante las vacaciones de verano, mientras que el cambio de la talla se mantuvo relativamente constante. Sus resultados describen grupos.
Por qué se estudian las vacaciones de verano
Durante el curso, la asistencia al colegio aporta una estructura temporal común. Las vacaciones pueden cambiar esa organización. La hora de levantarse, las comidas, el tiempo de actividad y el tiempo sentado pueden variar respecto al resto del año.
La hipótesis de los días estructurados propone que una menor estructura podría relacionarse con conductas que favorecen el aumento del IMC. Entre esas conductas se incluyen una menor actividad física y una alimentación menos saludable. Esta propuesta aparece en trabajos que estudian el verano y también las horas posteriores al colegio.
La palabra «hipótesis» importa. Indica una explicación que se está investigando, no una causa demostrada para cada niño. Un estudio de 2024 siguió a 147 niños, con una edad media de 8,2 años. Midió su talla y su peso cada mes durante el curso y una vez durante el verano.
Ese trabajo comparó dos explicaciones. Una relacionaba el cambio con ritmos biológicos anuales. La otra lo vinculaba a la pérdida de estructura. Sus objetivos muestran que los factores que impulsan el aumento del IMC en verano siguen sin estar aclarados.
Qué ocurre con la alimentación y la actividad
Un estudio realizado en escolares de Chile midió cambios en la composición corporal, la actividad física y la ingesta calórica durante unas vacaciones nacionales. Tras ese periodo, aumentaron el peso, el porcentaje de grasa y la ingesta calórica. Ninguna de las variables de actividad física medidas mostró cambios significativos.
Los autores señalaron que el cambio en la ingesta calórica parecía ser la principal causa del aumento de peso y grasa observado durante esas vacaciones. El resultado corresponde a los escolares estudiados y no permite atribuir los cambios a alimentos o actividades concretas ni afirmar que se repitan en todas las familias.
Otro estudio observó que las variaciones en los horarios de sueño y en el tiempo de pantalla podrían explicar cambios estacionales en el peso y el IMC. Son posibles explicaciones, no mecanismos confirmados.
Qué significa para las familias en España
Los estudios describen cambios de grupo y exploran la relación entre el verano, la estructura diaria y el IMC.
La «estructura» puede referirse a elementos cotidianos, como horarios relativamente regulares para las comidas, el sueño y la actividad. Son ejemplos para entender el concepto estudiado, no una pauta clínica ni una recomendación individual.
La mayoría de los datos descritos procede de otros países, en particular de Estados Unidos. Sus resultados no se trasladan automáticamente a España, donde el contexto puede ser distinto. La evidencia disponible no establece una pauta única para las familias.
Qué sabemos sobre las intervenciones en vacaciones
Una revisión sistemática publicada en 2025 estudió las intervenciones para prevenir la ganancia de peso durante periodos festivos y vacacionales en niños y adultos. Una revisión sistemática reúne y analiza estudios que cumplen unos criterios definidos.
La búsqueda incluyó seis bases de datos y fuentes adicionales hasta el 4 de enero de 2023. Los autores incluyeron ensayos controlados aleatorizados, estudios por grupos y estudios que no tenían asignación aleatoria. El resultado principal que querían analizar era el cambio en el peso corporal en adultos o el cambio en la puntuación z del IMC o el percentil del IMC en niños y adolescentes.
La existencia de esta revisión no significa que haya una intervención válida para todos los niños. El resumen disponible no permite convertir sus resultados en una recomendación concreta para las vacaciones de una familia.
También se ha planteado estudiar programas de verano y de después del colegio que proporcionen entornos estructurados. Un trabajo publicado en 2024 presentó el diseño de un estudio para evaluar su efecto sobre el IMC y algunos hábitos de salud. Al tratarse del diseño de una investigación, no demuestra todavía que el programa prevenga la ganancia de peso.
Preguntas frecuentes sobre vacaciones de verano y niños
¿Todos los niños ganan peso durante las vacaciones?
No. La ganancia observada no fue igual para toda la población estudiada.
¿Las vacaciones son la causa directa del aumento de peso?
El estudio de 2024 identificó pruebas a favor de una explicación biológica anual y de otra basada en una menor estructura. La segunda podría explicar mejor el aumento del IMC, pero los factores siguen sin estar claros.
¿Qué significa que suba el IMC en verano?
En un estudio de 147 niños, el IMC se calculó a partir de la talla y el peso, y la puntuación z del IMC se obtuvo usando tablas de crecimiento de los CDC.
¿Una rutina de verano evita ganar peso?
La revisión analizó intervenciones, no una rutina concreta. En niños, el análisis de cuatro de siete estudios durante las vacaciones de verano encontró una diferencia media en la puntuación z del IMC a favor de la intervención de -0,06, con una certeza muy baja. Hacen falta más estudios, también fuera de Estados Unidos y Reino Unido.
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Fuentes
- School year versus summer differences in child weight gain: a narrative review.
- Interventions for the prevention of weight gain during festive and holiday periods in children and adults: A systematic review.
- Understanding Accelerated Summer Body Mass Index Gain by Tracking Changes in Children's Height, Weight, and Body Mass Index Throughout the Year.
- Variations of body composition, physical activity and caloric intake in schoolchildren during national holidays.
- From Kindergarten Through Second Grade, U.S. Children's Obesity Prevalence Grows Only During Summer Vacations.
- Rebound Body Mass Index Growth in Year-Round Elementary Education Students of Largely Hispanic Descent Undergoing Obesity Interventions.
- Rationale and design of Healthy Kids Beyond the Bell: a 2x2 full factorial study evaluating the impact of summer and after-school programming on children's body mass index and health behaviors.
- Differences by School Location in Summer and School Monthly Weight Change: Findings from a Nationally Representative Sample.
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