El índice glucémico (IG) es una escala del 0 al 100 que mide la rapidez con la que un alimento rico en carbohidratos sube el azúcar en sangre. La glucosa pura marca el 100 y los alimentos se ordenan alrededor de esa referencia. Conocer el IG de los alimentos más comunes te ayuda a montar platos que mantienen la glucemia más estable y evitan picos bruscos de hambre, una pieza útil dentro de una alimentación saludable.
Qué mide exactamente el índice glucémico
El IG compara el área bajo la curva de glucemia (cómo sube el azúcar en sangre tras comer) que produce una ración fija de un alimento con la que produce la misma cantidad de glucosa pura. Si un alimento tiene IG 70, sube el azúcar en sangre un 70% de lo que lo haría la glucosa pura en igualdad de condiciones.
Es una medida relativa: no dice cuánta azúcar lleva un alimento, sino la velocidad a la que entra en sangre. Por eso una zanahoria cocida, con IG moderado, apenas afecta a la glucemia si comes una ración pequeña, mientras que un vaso grande de refresco azucarado, con IG alto y mucho hidrato, dispara el azúcar.
La clasificación estándar es:
- IG bajo: ≤55.
- IG moderado: 56-69.
- IG alto: ≥70.
Tabla de IG de los alimentos más comunes
Los valores que verás a continuación proceden de las tablas internacionales de referencia del IG, elaboradas a partir de ensayos en personas y mantenidas por grupos de investigación independientes. Son una orientación, no una cifra exacta para todos los productos: la cifra varía según la variedad, la marca, la maduración y el cocinado.
Alto IG (≥70):
- Glucosa pura (referencia): 100.
- Puré de patata: alrededor de 87.
- Arroz blanco glutinoso: alrededor de 88.
- Patata cocida: alrededor de 78.
- Cereales de desayuno refinados: 70-80.
- Pan blanco de trigo: alrededor de 75.
- Arroz blanco pulido: alrededor de 73.
- Bebidas azucaradas y refrescos: 70-80.
Moderado IG (56-69):
- Miel: alrededor de 61.
- Plátano muy maduro: alrededor de 62.
- Arroz salvaje cocido: alrededor de 57.
- Uvas: alrededor de 59.
Bajo IG (≤55):
- Avena: alrededor de 55.
- Pan integral de trigo: alrededor de 51.
- Arroz integral: alrededor de 50.
- Pasta integral al dente: alrededor de 50.
- Naranja: alrededor de 43.
- Pera: alrededor de 38.
- Manzana: alrededor de 36.
- Zanahoria cruda: alrededor de 35.
- Yogur natural: alrededor de 35.
- Leche semidesnatada: alrededor de 32.
- Lentejas: alrededor de 32.
- Garbanzos: alrededor de 28.
- Judías pintas: 24-38 según variedad.
- Nueces, almendras y pistachos: alrededor de 15.
- Aguacate: alrededor de 15.
Factores que cambian el IG real de un plato
El IG de una etiqueta o una tabla se obtiene con el alimento aislado. En tu plato real el comportamiento cambia por varias razones.
Combinación con otros alimentos. Añadir grasa, proteína o fibra frena la velocidad a la que sube el azúcar. Una manzana sola tiene IG 36, pero combinada con queso fresco y nueces la respuesta glucémica es aún más plana.
Cocción y procesado. Cuanto más se cocina o se tritura un alimento, más sube su IG. El puré de patata tiene IG mucho más alto que la patata entera hervida, y ambas superan a la patata al dente.
Maduración. Una fruta madura tiene IG más alto que la misma fruta verde. Un plátano verde se comporta mejor en glucemia que uno muy maduro.
Comida mixta y variabilidad individual. Un estudio publicado en JAMA Network Open en 2025, realizado con personas adultas usuarias de monitor continuo de glucosa, observó que la respuesta a una comida mixta depende del sexo, la edad, el índice de masa corporal, el momento del día y la hemoglobina glicada (un análisis que refleja el azúcar medio en sangre de los últimos meses). Es decir: el mismo plato no se comporta igual en todas las personas.
Carga glucémica: por qué el IG solo no basta
La carga glucémica (CG) tiene en cuenta la cantidad real de carbohidrato que comes en una ración. Se calcula así:
CG = (IG × gramos de carbohidrato de la ración) ÷ 100
Una sandía tiene IG alto (≈72), pero una ración normal aporta pocos hidratos, así que su CG es baja. Al revés, un plato grande de arroz integral, con IG moderado, puede tener CG alta si la ración es generosa.
Por eso la CG suele predecir mejor la respuesta que el IG aislado, sobre todo en personas con diabetes o resistencia a la insulina (cuando el cuerpo necesita más insulina de la normal para mantener el azúcar a raya). Si te interesa aplicarlo, los pasos prácticos son:
- Mira el IG de los alimentos principales que tomas a diario.
- Calcula los gramos de carbohidrato por ración, en la etiqueta o en tablas de composición.
- Multiplica para sacar la CG y prioriza platos con CG baja o moderada.
Mitos frecuentes sobre el índice glucémico
«Todos los azúcares son iguales». Falso. Azúcares como la glucosa, la fructosa o la sacarosa no se comportan igual en sangre. Un estudio publicado en Nutrition Journal en 2025 comparó, con monitor continuo de glucosa, el efecto de un refresco azucarado (cola normal) y un refresco edulcorado (cola cero) tomados solos o dentro de una comida mixta, y encontró diferencias marcadas entre personas y entre contextos.
«El IG funciona igual en todas las personas». Falso. Un trabajo publicado en Diabetes Research and Clinical Practice en 2022, con datos de 61 personas con diabetes tipo 1, mostró una variabilidad interindividual muy alta: la misma comida producía respuestas muy distintas según la persona.
«El IG de un alimento aislado predice la respuesta a una comida mixta». Falso. El estudio de JAMA Network Open de 2025 insiste en que, al mezclarse con verduras, proteínas o grasas, la respuesta cambia. El IG es orientativo, no una sentencia.
«Un IG bajo siempre significa saludable». Falso. Algunos alimentos procesados con IG bajo pueden ser ricos en grasas saturadas o en sodio. Mira el conjunto de la etiqueta, no solo el IG.
«Hay que eliminar los alimentos de IG alto». Falso. Un ensayo publicado en Clinical Nutrition en 2014, con 10 participantes sanos, comparó comidas mixtas de IG bajo (37) y de IG alto (73) en distintos momentos del día. La diferencia entre comidas se mantiene, pero no hace falta demonizar los alimentos de IG alto: cuentan el contexto, la ración y lo que les acompaña.
Ejemplo de menú semanal con alimentos de bajo IG
Este menú es solo una orientación. Ajusta las raciones a tu peso, tu actividad física y tu estado de salud, y consulta con un profesional si tienes diabetes, prediabetes u otra condición metabólica diagnosticada.
Lunes
- Desayuno: copos de avena con yogur natural, nueces y arándanos.
- Media mañana: una manzana.
- Comida: ensalada de lentejas con pimiento, cebolla y aceite de oliva, con pechuga de pollo a la plancha.
- Merienda: un puñado de almendras y un kiwi.
- Cena: tortilla de dos huevos con espinacas y queso fresco, con ensalada de tomate y pepino.
Martes
- Desayuno: tostada de pan integral con aguacate y huevo pochado.
- Media mañana: una pera.
- Comida: garbanzos guisados con calabacín, zanahoria y pimiento, con una ración pequeña de arroz integral.
- Merienda: yogur natural con semillas de chía.
- Cena: salmón al horno con brócoli al vapor y patata cocida (ración moderada).
Miércoles
- Desayuno: batido de leche semidesnatada con plátano no muy maduro, avena y nueces.
- Media mañana: zanahoria cruda en bastones.
- Comida: ensalada de quinoa con garbanzos, pepino, tomate y limón, con merluza al horno.
- Merienda: manzana y un puñadito de avellanas.
- Cena: crema de calabaza y puerro, con pechuga de pavo a la plancha y ensalada verde.
Jueves
- Desayuno: yogur natural con semillas de lino, fresas y nueces.
- Media mañana: una naranja.
- Comida: judías pintas estofadas con verduras, con pechuga de pollo a la plancha.
- Merienda: tostada de pan integral con queso fresco.
- Cena: revuelto de champiñones con huevo y ensalada de canónigos.
Viernes
- Desayuno: avena «overnight» con leche, semillas de chía y manzana rallada.
- Media mañana: puñado de pistachos.
- Comida: ensalada de arroz integral con atún, tomate, pepino y huevo duro, aliñada con aceite de oliva.
- Merienda: yogur natural.
- Cena: crema de verduras (calabacín, puerro, zanahoria), con sardinas al horno y ensalada.
Sábado
- Desayuno: tostada de pan integral con tomate, aceite de oliva y pavo.
- Media mañana: un kiwi.
- Comida: lentejas estofadas con verduras y arroz integral en ración pequeña.
- Merienda: frutos rojos con nueces.
- Cena: tortilla de espinacas con ensalada verde.
Domingo
- Desayuno: tortitas de avena con yogur natural y arándanos.
- Media mañana: una naranja.
- Comida: garbanzos con espinacas, con merluza al horno y pimientos asados.
- Merienda: manzana asada con canela.
- Cena: crema de calabaza y ensalada de quinoa con aguacate.
Cuándo pedir ayuda profesional
El IG es una herramienta útil, pero no sustituye la valoración médica. Acude a un profesional de la salud si:
- Tienes diabetes o prediabetes diagnosticada, o valores de glucosa alterados en analíticas recientes.
- Notas hambre constante, antojos intensos o cambios de peso no explicados.
- Hay antecedentes familiares de diabetes tipo 2.
- Estás embarazada o en periodo de lactancia y quieres reorganizar tu alimentación.
- Tomas medicación que afecta a la glucemia y quieres ajustar tu dieta.
- Vas a mantener un cambio grande en tu alimentación durante más de unas semanas: un nutricionista puede ayudarte a adaptarlo a tu vida real.
Un estudio publicado en 2023 en American Journal of Physiology-Endocrinology and Metabolism, con 10 mujeres operadas de bypass gástrico y 10 controles, sugiere además que caminar después de comer reduce los picos de glucosa posteriores, sobre todo con comidas de IG alto. Es un ejemplo más de que el IG se entiende mejor combinado con movimiento y contexto.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre índice glucémico y carga glucémica? El IG mide la velocidad con la que un alimento sube el azúcar en sangre. La carga glucémica (CG) tiene en cuenta, además, la cantidad de carbohidrato que comes en una ración real. Por eso una sandía, con IG alto, tiene CG baja si la porción es pequeña, mientras que un plato grande de arroz integral puede tener CG alta aunque su IG sea moderado.
¿El IG cambia al cocinar un alimento? Sí. Cocinar, triturar o procesar el alimento suele elevar su IG, porque rompe estructuras y facilita la absorción. La patata entera hervida tiene IG más bajo que el puré de patata, y la pasta al dente tiene IG más bajo que la pasta muy cocida.
¿Hay alimentos con IG 0? Algunos alimentos sin carbohidratos digeribles (carnes, pescados, huevos, aceite de oliva, frutos secos) apenas producen subida de glucosa, así que su IG efectivo es muy bajo. La cifra exacta «IG 0» no se usa en las tablas: se mide siempre en relación a la glucosa pura, que marca 100.
¿Es mejor comer solo alimentos de IG bajo? No hace falta. Lo importante es el equilibrio y el contexto. Combinar un alimento de IG alto con fibra, proteína o grasa reduce la respuesta glucémica. Trabajos como los publicados en Clinical Nutrition en 2014 o en American Journal of Physiology-Endocrinology and Metabolism en 2023 confirman que el plato completo, el momento del día y la actividad posterior pesan más que el IG aislado.
¿El IG sirve para perder peso? El IG puede ayudarte a controlar los picos de hambre y a mantener la glucemia más estable, lo que en algunas personas facilita mantener un déficit calórico (comer menos calorías de las que gastas). Pero ningún sistema de clasificación sustituye a un plan personalizado, y la pérdida de peso depende sobre todo del equilibrio energético global. Consulta con un profesional si tienes dudas.
Reserva online tu primera consulta de primera evaluación con un especialista Lonvital.
Pedir citaComprueba tu situación
Comprueba el tratamiento más adecuado para tu caso y baja de peso sin recuperarlo
Responde unas preguntas sobre tu peso y verás una orientación de tratamiento al momento; para verla te pedimos tu nombre y un contacto.
Fuentes
- Healthy diet
- Age, Sex, BMI, Meal Timing, and Glycemic Response to Meal Glycemic Load.
- Glycemic response to SSBs and ASBs: the role of mixed meals and individual variability.
- Diurnal postprandial responses to low and high glycaemic index mixed meals.
- The effects of postprandial exercise and meal glycemic index on plasma glucose and glucoregulatory hormone responses after Roux-en-Y gastric bypass.
- Postprandial glucose variability in type 1 diabetes: The individual matters beyond the meal.
¿Quieres un plan para tu caso?



