Obesidad

¿Qué es y cómo saber si tengo apnea del sueño?

Ronquidos, pausas al respirar y somnolencia diurna pueden indicar apnea del sueño. Te explicamos los cuestionarios validados y el camino al diagnóstico en España.

Persona adulta durmiendo plácidamente en una cama con luz natural cálida entrando por la ventana

¿Te cuesta dormir bien y te levantas cansado aunque hayas pasado muchas horas en la cama? La apnea del sueño es un trastorno en el que la respiración se interrumpe o se vuelve muy superficial mientras duermes, y puede ser la causa de ese cansancio. Detectarla a tiempo importa porque, sin tratamiento, se asocia a más problemas cardiovasculares, metabólicos y de concentración.

Qué es la apnea del sueño

La apnea del sueño es un trastorno respiratorio que produce pausas repetidas en la respiración durante el sueño. Cada pausa puede durar desde unos segundos hasta más de un minuto, y se repite a lo largo de la noche. Como el sueño se fragmenta, el descanso deja de ser reparador, aunque la persona no sea consciente de lo que ocurre.

Es un trastorno frecuente y, según la investigación disponible, uno de los más infradiagnosticados: muchas personas lo tienen sin saberlo.

Existen tres tipos principales:

  • Apnea obstructiva del sueño (AOS): es la más frecuente. Ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan y bloquean el paso del aire. Está muy relacionada con el sobrepeso y la obesidad.
  • Apnea central del sueño: el cerebro no envía las señales adecuadas a los músculos que controlan la respiración.
  • Apnea compleja o mixta: aparece cuando, tras tratar la apnea obstructiva, surgen eventos de tipo central.

En las siguientes líneas nos centramos sobre todo en la apnea obstructiva, que es la que se ve con más frecuencia en consulta y la que tiene un vínculo más claro con el peso corporal.

Síntomas que deberían hacerte sospechar

Los síntomas de la apnea pueden pasar desapercibidos durante años. Muchas personas consultan no porque sospechen de la apnea, sino porque se encuentran mal durante el día.

Síntomas que ocurren durante la noche (suele notarlos quien duerme a tu lado):

  • Ronquidos fuertes y regulares.
  • Pausas en la respiración observadas por otra persona.
  • Ahogos, jadeos o sensación de atragantarse al dormir.
  • Sueño agitado, con movimientos frecuentes.
  • Despertares con sensación de ahogo.

Síntomas que aparecen durante el día:

  • Somnolencia diurna, sobre todo en situaciones tranquilas (leyendo, viendo la tele, conduciendo).
  • Sensación de no descansar aunque hayas dormido muchas horas.
  • Dolor de cabeza matutino.
  • Boca seca o dolor de garganta por la mañana.
  • Dificultad para concentrarse, memoria más despistada.
  • Cambios de humor, irritabilidad o más ansiedad.

Mujer y hombre no siempre presentan los mismos síntomas. En mujeres, la apnea puede manifestarse más con insomnio, dolor de cabeza matutino y fatiga, y pasar más fácilmente desapercibida, según recoge un consenso internacional sobre apnea en mujeres.

Factores que aumentan el riesgo

La apnea obstructiva no aparece por una sola causa, sino por la combinación de varios factores. Los principales son:

  • Sobrepeso y obesidad, sobre todo cuando se acumula grasa en el cuello y el abdomen. Es el factor de riesgo modificable más importante.
  • Circunferencia del cuello grande (más de 40 cm en mujeres o 43 cm en hombres).
  • Edad más avanzada, porque los músculos de la garganta pierden tono.
  • Ser hombre, aunque en mujeres el riesgo se iguala tras la menopausia.
  • Tener la mandíbula pequeña o retraída, o amígdalas grandes.
  • Antecedentes familiares de apnea.
  • Consumo habitual de alcohol, sobre todo por la noche.
  • Tabaquismo, que inflama las vías respiratorias.
  • Congestión nasal crónica.
  • Uso de opioides o sedantes, que deprimen el control respiratorio.

En la apnea central, los factores son distintos y se asocian más a insuficiencia cardíaca, enfermedades neurológicas o accidentes cerebrovasculares. Si te interesa ese subtipo, conviene hablarlo con un profesional.

Cómo saber si tengo apnea: cuestionarios validados

Aquí está la parte práctica del titular. Existen dos cuestionarios sencillos, validados en investigación, que puedes hacerte en casa para tener una primera pista. No sirven para diagnosticar, pero ayudan a decidir si merece la pena consultar.

Cuestionario STOP-BANG

Es un test de 8 preguntas con respuesta sí o no. Una puntuación de 3 o más sobre 8 indica riesgo alto de apnea obstructiva del sueño.

Las preguntas son:

  1. S: ¿roncas fuerte?
  2. T: ¿te sientes cansado, fatigado o somnoliento durante el día?
  3. O: ¿alguien te ha visto dejar de respirar mientras duermes?
  4. P: ¿te han tratado alguna vez por hipertensión arterial?
  5. B: ¿tu índice de masa corporal (IMC) es superior a 35?
  6. A: ¿tienes más de 50 años?
  7. N: ¿la circunferencia de tu cuello es mayor de 40 cm (mujeres) o 43 cm (hombres)?
  8. G: ¿eres hombre?

Un metaanálisis que agrupó varios estudios sobre estos cuestionarios encontró que STOP-BANG tiende a detectar bien a quienes tienen apnea moderada o grave, aunque también puede dar positivos en personas sin apnea. Por eso se usa como cribado, no como diagnóstico.

Escala de somnolencia de Epworth

Mide la probabilidad de quedarte dormido en ocho situaciones cotidianas (sentado leyendo, viendo la tele, en el coche parado, etc.). Se puntúa de 0 a 24. Una puntuación por encima de 10 sugiere somnolencia diurna excesiva y, según el contexto, puede apoyar la sospecha de apnea.

Ambas herramientas son un punto de partida. No sustituyen al estudio del sueño, pero te dan un argumento claro para pedir cita con tu médico si salen alteradas.

El camino al diagnóstico en España

En la sanidad pública, la ruta más habitual para llegar al diagnóstico sigue estos pasos:

  1. Médico de cabecera: cuéntale tus síntomas, los ronquidos y si alguien ha visto pausas. Puede pedirte una analítica, controlar tu peso y derivarte a neumología si hay sospecha.
  2. Neumología o unidad de sueño: allí te hacen una valoración más completa y, si procede, solicitan el estudio del sueño.
  3. Estudio del sueño (polisomnografía o poligrafía respiratoria): es la prueba que confirma la apnea. Puede hacerse en el hospital o en casa con un dispositivo portátil, según los recursos de cada comunidad.
  4. Resultado y plan de tratamiento: el neumólogo revisa los resultados, gradúa la gravedad (leve, moderada o grave) y propone el tratamiento.

El tiempo de espera varía según la comunidad autónoma y el centro. En muchos hospitales, una cita con neumología puede ir de pocas semanas a varios meses, y la prueba del sueño se suma a esa espera. Si los síntomas afectan a tu seguridad (conducir, manejar maquinaria), conviene hacerlo constar al médico de cabecera para que valore priorizar la derivación.

También existe la opción privada, con esperas más cortas pero con coste. En cualquier caso, el diagnóstico se basa en el mismo tipo de pruebas.

Tratamientos que funcionan

El tratamiento se elige según la gravedad y la causa. Los más utilizados son:

  • CPAP (presión positiva continua en la vía aérea): es el tratamiento de referencia para apnea moderada y grave. Una máquina envía aire a través de una mascarilla para mantener la vía aérea abierta. Reduce las pausas y la somnolencia diurna, y es la opción con más evidencia acumulada.
  • Dispositivos de avance mandibular (DAM): férulas que se ponen en la boca y adelantan la mandíbula para abrir espacio en la garganta. Se indican en apnea leve o moderada, o cuando la CPAP no se tolera.
  • Pérdida de peso: cuando hay sobrepeso u obesidad, perder peso, incluso de forma moderada, puede reducir los síntomas de forma significativa y, en algunos casos, permitir bajar la intensidad del tratamiento. Es, junto con la CPAP, la intervención con más respaldo.
  • Cirugía de la vía aérea superior (amígdalas, paladar, mandíbula): se reserva para casos concretos con un problema anatómico claro y cuando otras opciones no funcionan.
  • Terapia posicional: dispositivos que evitan dormir boca arriba, útil cuando los eventos aparecen sobre todo en esa posición.
  • Cambios de estilo de vida: reducir el alcohol, dejar de fumar, evitar cenas pesadas y mantener horarios regulares de sueño ayudan, aunque por sí solos no suelen sustituir al tratamiento principal.

El seguimiento lo hace el equipo de la unidad de sueño. La CPAP se va ajustando con los datos del propio aparato y visitas periódicas.

Cuándo pedir ayuda profesional

Acude a tu médico de cabecera si:

  • Te han dicho que roncas muy fuerte o que dejas de respirar mientras duermes.
  • Tienes somnolencia diurna que afecta a tu trabajo, estudio o a la conducción.
  • Te despiertas con ahogos o con dolor de cabeza frecuente.
  • Tienes sobrepeso u obesidad y te sientes cansado a pesar de dormir.
  • Te han diagnosticado hipertensión y el cansancio no mejora.

No esperes a que los síntomas se agraven. La apnea del sueño no tratada se asocia a más riesgo de hipertensión, problemas cardiovasculares, diabetes tipo 2 y accidentes de tráfico. Una valoración temprana marca la diferencia.

Si además te preocupa tu peso, un equipo con médico, nutricionista y, cuando haga falta, psicólogo y preparador físico puede acompañarte en un plan que incluya el sueño dentro del tratamiento del peso.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo saber si tengo apnea del sueño en casa?

Puedes usar cuestionarios validados como el STOP-BANG o la escala de Epworth, que miden riesgo y somnolencia diurna respectivamente. Ninguno de los dos sustituye al estudio del sueño, pero ambos te dan una primera pista útil para decidir si consultar al médico.

¿La CPAP cura la apnea del sueño?

No la «cura», pero controla los síntomas de forma muy eficaz mientras se usa. Si dejas de utilizarla, los síntomas suelen volver. Por eso se considera un tratamiento de mantenimiento, especialmente útil en apnea moderada o grave.

¿Se puede tener apnea sin roncar?

Sí. Aunque los ronquidos fuertes son la señal más típica, hay personas con apnea que roncan poco o nada, sobre todo mujeres y personas sin exceso de peso. La ausencia de ronquidos no descarta el trastorno si hay somnolencia diurna y pausas observadas.

¿Cuánto tarda el diagnóstico en la sanidad pública en España?

Depende de la comunidad autónoma y del centro. La cita con neumología puede ir desde pocas semanas hasta varios meses, y el estudio del sueño se suma a esa espera. Si la somnolencia afecta a tu conducción o a tu trabajo, díselo a tu médico para que valore priorizar la derivación.

¿Bajar de peso elimina la apnea del sueño?

Reduce mucho los síntomas, sobre todo en apnea leve y moderada, y puede permitir bajar la intensidad del tratamiento. El efecto varía según la persona y la causa anatómica que tengas, por eso el seguimiento médico sigue siendo importante incluso cuando se pierde peso.

Fuentes

  1. Apnea del sueño: MedlinePlus en español — NIH/MedlinePlus
  2. Sleep apnoea - NHS — NHS (Reino Unido), 2026
  3. Overview | Obstructive sleep apnoea/hypopnoea syndrome and obesity hypoventilation syndrome in over 16s | Guidance | NICE — NICE (Reino Unido), 2021
  4. Diagnostic accuracy of the Berlin questionnaire, STOP-BANG, STOP, and Epworth sleepiness scale in detecting obstructive sleep apnea: A bivariate meta-analysis. — Sleep medicine reviews, 2017 · PMID: 27919588
  5. [Expert consensus on the diagnosis and treatment of obstructive sleep apnea in women]. — Zhonghua jie he he hu xi za zhi = Zhonghua jiehe he huxi zazhi = Chinese journal of tuberculosis and respiratory diseases, 2024 · PMID: 38858201

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