La dieta FMD (Fasting Mimicking Diet, en español "dieta que imita el ayuno") es un plan de cinco días al mes con muy pocas calorías, pensado para que el cuerpo reaccione como si estuviera ayunando. Un ensayo clínico de 2025 con 100 personas con diabetes tipo 2 encontró que la FMD, aplicada una vez al mes durante doce meses, redujo la grasa visceral del abdomen sin pérdida de masa muscular. No es, por tanto, una dieta para adelgazar de forma continua, sino un ciclo corto que se repite en el tiempo.
Qué es la dieta FMD y en qué se diferencia del ayuno
La FMD fue desarrollada por el investigador Valter Longo, de la Universidad del Sur de California, a partir de sus trabajos sobre restricción calórica y envejecimiento. La idea es conseguir los efectos metabólicos del ayuno prolongado (autofagia, el "reciclaje" de componentes celulares dañados, y cambios en hormonas como IGF-1) sin pasar días enteros sin comer.
Se parece al ayuno intermitente, pero hay matices. El ayuno 16:8 o el 5:2 reduce horas de comida o limita mucho ciertos días sin cambiar tanto la composición de la dieta. La FMD, en cambio, usa alimentos concretos (sopas, barritas, aceitunas, frutos secos) durante cinco días seguidos con un perfil muy bajo en proteínas y azúcares, formulado precisamente para mantener al cuerpo en un estado parecido al del ayuno.
Cómo se aplica un ciclo de 5 días
El protocolo más estudiado es el del kit comercial ProLon, que es también el más usado en los ensayos clínicos. Un ciclo típico se organiza así:
- Día 1: unas 1.100 kcal, sobre todo a base de grasas saludables, carbohidratos complejos y proteínas vegetales.
- Días 2 a 5: unas 750 kcal al día, con menos hidratos y menos proteína, pero suficientes vitaminas y minerales para evitar déficits. Se incluyen además barritas, sopas y bebidas vegetales específicas del kit.
Después vienen entre 25 y 30 días de alimentación normal, no restrictiva, y se repite el ciclo al mes siguiente. La idea no es restringir a diario, sino hacerlo de forma intermitente y estructurada.
Hay quien intenta reproducir el ciclo en casa con recetas propias (caldos de verdura, aceites vegetales, pequeñas cantidades de frutos secos). Es posible, pero es difícil igualar la composición exacta de macronutrientes y micronutrientes que se ha probado en los ensayos.
Qué dice la ciencia sobre la dieta FMD
La mayor parte de los estudios en humanos son de pequeño o medio tamaño y a corto plazo. Aun así, hay datos concretos que merece la pena repasar.
En un ensayo publicado en 2025 en la revista Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases, 100 personas con diabetes tipo 2 (controlada solo con dieta o con metformina) se dividieron en dos grupos: uno siguió su atención habitual, y el otro añadió un ciclo de FMD de cinco días al mes durante doce meses. El grupo que hizo la FMD redujo la grasa visceral abdominal y conservó la masa muscular del abdomen, algo clave porque en personas con diabetes perder músculo es contraproducente.
Otro estudio de 2025, publicado en Clinical Nutrition, comparó una FMD de siete días baja en proteínas con una versión más alta en proteína en personas sanas. Se midieron marcadores de salud cardiometabólica y de autofagia, lo que ayuda a entender qué papel tiene la cantidad de proteína en los efectos del protocolo.
Antes de estos trabajos, el grupo de Longo ya había publicado en 2015 en la revista Cell Metabolism los primeros resultados en humanos y en ratones, que son los que han dado pie a la mayoría de las afirmaciones sobre longevidad que circulan en redes. En ratones, la FMD extendió la vida media y mejoró parámetros metabólicos. En humanos, los ensayos iniciales mostraron reducciones de grasa visceral, mejoras en sensibilidad a la insulina y caídas en IGF-1, pero con muestras pequeñas y seguimientos cortos. Una revisión de 2017 en Ageing Research Reviews sitúa la FMD dentro del conjunto de estrategias de ayuno intermitente con evidencia preliminar prometedora.
La FMD no es una moda sin datos: hay ensayos aleatorizados en marcha y resultados recientes. Pero la mayoría son a 12 meses o menos, en muestras que van de pocas decenas a un centenar de personas, y todavía faltan estudios grandes y a largo plazo.
Beneficios observados y lo que aún no se sabe
Entre los hallazgos más repetidos en la literatura están:
- Reducción de grasa visceral abdominal, que es la grasa que se asocia con más riesgo cardiometabólico.
- Mejora de la sensibilidad a la insulina y, en algunos estudios, leve bajada de la hemoglobina glicada (un análisis que refleja el azúcar en sangre de los últimos meses) en personas con diabetes tipo 2.
- Disminución de IGF-1, una hormona relacionada con el envejecimiento y, en exceso, con el riesgo de algunos cánceres.
- Activación de autofagia, un mecanismo de limpieza de células dañadas que también se dispara con el ayuno prolongado.
Donde la evidencia es más débil es en las afirmaciones sobre longevidad en humanos y sobre prevención o tratamiento del cáncer. Los datos proceden sobre todo de modelos animales o de estudios pequeños, así que no se pueden extrapolar. Tampoco hay pruebas de que la FMD por sí sola produzca una pérdida de peso mantenida en el tiempo: la mayoría de personas recuperan parte del peso perdido si no cambian otros hábitos.
Riesgos y personas que no deberían hacerla
La FMD es un protocolo de restricción calórica severa, aunque dure pocos días. Los efectos secundarios más reportados son:
- Hambre intensa los primeros días.
- Fatiga, mareo y dolor de cabeza, sobre todo al principio.
- Dificultad para dormir o irritabilidad.
- En personas tratadas con insulina o ciertos fármacos para la diabetes, riesgo de bajadas de azúcar (hipoglucemias).
No es apta para todo el mundo. Está desaconsejada, salvo supervisión médica estricta, en personas con diabetes tratada con insulina, embarazadas o en lactancia, menores de edad, personas con bajo peso (IMC por debajo de 18,5), con antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria, o con enfermedades crónicas descompensadas. También hay que tener precaución en personas mayores con riesgo de desnutrición.
ProLon en España y la postura de las sociedades médicas
En España, el kit comercial más conocido es ProLon, que se vende en algunas farmacias y a través de profesionales sanitarios, no en grandes superficies. Su precio es elevado, del orden de varios cientos de euros por ciclo, y no siempre incluye seguimiento profesional.
Conviene tener presente que hoy por hoy la FMD no cuenta con un aval oficial de la AESAN ni con un posicionamiento específico de las grandes sociedades médicas españolas (como la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, SEEN) que la recomiende como tratamiento para adelgazar. Las guías oficiales se centran en la restricción calórica continua y en el ayuno intermitente general, no en protocolos comerciales como este.
Por eso, si te interesa probar la FMD en España, lo razonable es hacerlo con el acompañamiento de un dietista-nutricionista colegiado, que valore tu estado de salud, tus analíticas y tus medicamentos, y que decida contigo si tiene sentido en tu caso.
Cuándo pedir ayuda profesional
Acude a un médico, nutricionista o psicólogo si te encuentras en alguna de estas situaciones antes, durante o después de un ciclo de FMD:
- Mareos, desmayos o bajadas de azúcar repetidas.
- Hambre difícil de gestionar que te lleva a atracones o a pensamientos obsesivos con la comida.
- Embarazo, diabetes tratada con insulina, enfermedad renal o hepática, o cualquier tratamiento farmacológico crónico.
- Pérdida de peso involuntaria o sensación de debilidad muscular.
- Antecedentes personales o familiares de trastornos de la conducta alimentaria.
En estos casos, la FMD no debería hacerse por decisión propia, sino dentro de un plan personalizado y supervisado.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces al mes se puede hacer la dieta FMD?
En los ensayos clínicos, el ciclo se repite una vez al mes durante entre tres y doce meses. Hacerlo más a menudo, por ejemplo dos ciclos al mes, no se ha estudiado y puede aumentar el riesgo de déficits nutricionales.
¿Se puede hacer la FMD sin comprar el kit ProLon?
Es posible intentarlo con recetas caseras, pero es difícil igualar el reparto exacto de macronutrientes y micronutrientes de los estudios. Si decides hacerlo en casa, conviene que un profesional valide el plan y que vigiles tus analíticas.
¿La dieta FMD es segura si tengo diabetes?
Depende del tratamiento. Si solo usas dieta o metformina, hay datos recientes que la toleran bien bajo control médico. Si usas insulina o sulfonilureas (fármacos que estimulan la secreción de insulina), el riesgo de hipoglucemia es alto y hace falta ajuste previo de la medicación.
¿Funciona la FMD para perder peso?
Produce una pérdida de peso modesta durante los días del ciclo, pero la mayoría se recupera en las semanas siguientes si no se cambian otros hábitos. Su punto fuerte no es adelgazar, sino mejorar marcadores metabólicos como la grasa visceral o la sensibilidad a la insulina.
¿Tiene efectos secundarios la FMD?
Sí: hambre, fatiga, mareo, dolor de cabeza y, en personas con medicación para la diabetes, riesgo de hipoglucemia. Suelen ser leves y pasajeros, pero conviene estar atentos y no conducir ni hacer esfuerzos intensos los primeros días.
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Fuentes
- Weight Control: MedlinePlus
- Impact of intermittent fasting on health and disease processes.
- Effects of fasting-mimicking diets with low and high protein content on cardiometabolic health and autophagy: A randomized, parallel group study.
- A fasting-mimicking diet programme reduces abdominal adipose tissue while preserving abdominal muscle mass in persons with type 2 diabetes.
- Towards a fasting-mimicking diet for critically ill patients: the pilot randomized crossover ICU-FM-1 study.
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