El exceso de peso en los hombres reduce de forma directa los niveles de testosterona y puede comprometer la fertilidad. La grasa acumulada, sobre todo la abdominal, transforma parte de la testosterona en estrógenos y altera las señales que el cerebro envía a los testículos. Por eso, en muchos hombres, perder peso se asocia a una recuperación parcial de la función hormonal y de la calidad del semen.
Por qué el exceso de peso baja la testosterona
La testosterona es la principal hormona sexual masculina. Se fabrica en los testículos, pero su producción depende de una cadena de señales que empieza en el cerebro: el hipotálamo libera una hormona llamada GnRH, que estimula la hipófisis para que secrete LH (hormona luteinizante) y FSH (hormona foliculoestimulante). La LH viaja por la sangre hasta los testículos y desencadena la fabricación de testosterona.
Cuando hay exceso de grasa corporal, esta cadena se rompe en varios puntos:
- La grasa abdominal contiene una enzima llamada aromatasa, que convierte testosterona en estradiol, una forma de estrógeno. Cuanta más grasa visceral, más conversión se produce.
- La leptina, una hormona que libera el tejido adiposo, puede interferir con las señales que el hipotálamo envía a la hipófisis.
- La insulina elevada de forma crónica, muy frecuente con el sobrepeso, también dificulta esa comunicación.
- La inflamación de bajo grado propia del exceso de grasa altera el funcionamiento de los testículos.
El resultado es un círculo vicioso. Más grasa, menos testosterona, y menos testosterona favorece a su vez más acumulación de grasa y menos músculo. Una revisión publicada en The Urologic Clinics of North America describe esta relación como bidireccional, es decir, cada problema alimenta al otro.
Las cifras que importan
La OMS recuerda que, en 2022, el 43 % de los adultos del mundo tenía sobrepeso y el 16 % vivía con obesidad. Esto significa que casi uno de cada dos adultos está en una franja de peso que puede afectar a su salud hormonal.
El sobrepeso y la obesidad se definen, según el NHS, por el IMC (índice de masa corporal), que relaciona peso y altura. Se habla de sobrepeso a partir de un IMC de 25 y de obesidad a partir de 30. El IMC es una herramienta de cribado, una primera pista, pero no distingue entre grasa y músculo ni dice dónde se acumula la grasa, que es lo que más cuenta en este caso.
Cómo afecta el sobrepeso a la fertilidad masculina
La infertilidad masculina tiene múltiples causas. MedlinePlus señala que el peso corporal es uno de los factores que más influyen, junto con el consumo de tabaco y alcohol, la exposición a calor en los testículos y algunas enfermedades crónicas.
El exceso de peso actúa sobre la fertilidad por varias vías que se suman:
- Reduce la testosterona, que es clave para fabricar espermatozoides.
- Aumenta la temperatura alrededor de los testículos, sobre todo con la grasa abdominal, y esto dificulta la espermatogénesis, el proceso de producir espermatozoides.
- Eleva el estrés oxidativo, que daña el ADN de los espermatozoides.
- Favorece la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2, que también alteran el equilibrio hormonal.
En términos prácticos, esto se traduce en más dificultades para conseguir un embarazo y, en algunos casos, en un peor pronóstico de tratamientos de reproducción asistida.
Qué le pasa al semen
Los estudios que comparan el semen de hombres con peso saludable con el de hombres con sobrepeso u obesidad encuentran diferencias claras, aunque no en todos los casos son iguales. Lo más repetido en la literatura:
- Menor volumen de semen por eyaculación.
- Menor concentración de espermatozoides.
- Menor movilidad, es decir, los espermatozoides avanzan peor.
- Mayor proporción de formas anormales.
- Mayor fragmentación del ADN espermático, lo que reduce las posibilidades de fecundar el óvulo y se asocia a más fallos de implantación.
Estos cambios rara vez producen síntomas. Un hombre puede tener un seminograma con un número normal de espermatozoides pero con la movilidad o la fragmentación alteradas. Por eso, cuando hay dificultades para concebir, lo razonable es pedir un análisis de semen, no asumir que todo está bien.
Diabetes, resistencia a la insulina y hormonas
La diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina, es decir, cuando las células dejan de responder bien a la insulina, son muy comunes en hombres con exceso de peso. Afectan directamente a la fertilidad y a la función sexual de varias formas:
- La insulina elevada de forma crónica reduce la producción de testosterona.
- El daño en los nervios y los vasos sanguíneos favorece la disfunción eréctil.
- Algunos estudios observan que los espermatozoides de hombres con diabetes envejecen antes y presentan más fragmentación del ADN.
Un artículo de revisión publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology en 2024 apunta que, ante niveles bajos de testosterona en hombres con obesidad o diabetes, la primera medida debería ser la mejora del estilo de vida. Reponer testosterona sin tratar la causa puede esconder el problema de fondo y no mejora la fertilidad, porque puede suprimir la producción de espermatozoides.
Qué pasa cuando se baja de peso
Aquí hay buenas noticias, aunque con matices. Una pérdida de peso del 5 al 10 % del peso corporal ya suele ser suficiente para notar cambios en los niveles de testosterona y en la sensibilidad a la insulina. Por ejemplo, un hombre de 100 kg puede ver mejoras a partir de perder entre 5 y 10 kg.
En hombres con obesidad severa que se someten a cirugía bariátrica, una operación que reduce el estómago o cambia el recorrido del alimento, se han descrito mejoras claras en testosterona y en parámetros del seminograma.
Eso sí, los resultados varían mucho de una persona a otra. Influyen la edad, los años que se lleva con exceso de peso, si hay diabetes o no, y el tipo de pérdida de peso (dieta, ejercicio, medicación, cirugía). Ningún estudio garantiza que la fertilidad vuelva a niveles previos al exceso de peso en todos los casos.
Hábitos que pueden ayudar
No hay una solución rápida, pero hay pasos con evidencia razonable:
- Reducir el consumo de ultraprocesados, bebidas azucaradas y alcohol. Aumentar verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva.
- Mover el cuerpo con regularidad. La OMS recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad moderada, como caminar rápido, nadar o montar en bici, o 75 minutos de actividad vigorosa, sumando ejercicios de fuerza dos veces por semana.
- Dormir entre 7 y 9 horas. La falta de sueño crónico reduce la testosterona y aumenta la apetencia por comida densa en calorías.
- Reducir el estrés sostenido. El cortisol alto de forma crónica también baja la testosterona.
- Evitar el tabaco y el cannabis, que afectan a la calidad del semen.
Estos cambios suelen ser lentos y, a veces, no bastan solos. Ahí es donde entra el siguiente punto.
Cuándo pedir ayuda profesional
Pide cita con un profesional de la salud si:
- Llevas más de un año intentando concebir sin éxito (o seis meses si la pareja tiene más de 35 años).
- Notas pérdida de deseo sexual, disfunción eréctil o reducción del vello corporal.
- Te han detectado un seminograma alterado.
- Tienes diabetes, hipertensión o apnea del sueño y además kilos de más.
- La grasa se acumula sobre todo en el abdomen y te cuesta perder peso a pesar de intentarlo.
En una clínica con equipo multidisciplinar, con medicina, nutrición, psicología y ejercicio, se puede abordar cada causa por separado. El tratamiento farmacológico para la obesidad, cuando está indicado, lo prescribe y supervisa un médico. No recurras a suplementos «para subir la testosterona» sin supervisión, porque muchos no tienen evidencia o pueden ser contraproducentes si estás buscando un embarazo.
Reserva online tu primera consulta de primera evaluación con un especialista Lonvital.
Pedir citaComprueba tu situación
Comprueba el tratamiento más adecuado para tu caso y baja de peso sin recuperarlo
Responde unas preguntas sobre tu peso y verás una orientación de tratamiento al momento; para verla te pedimos tu nombre y un contacto.
Preguntas frecuentes
¿Bajar de peso recupera la testosterona?
En la mayoría de los casos, sí. Una pérdida del 5 al 10 % del peso corporal suele mejorar los niveles hormonales, aunque el efecto exacto depende de la edad, los años de evolución y de si hay otras enfermedades como diabetes.
¿El sobrepeso reduce la fertilidad aunque te sientas bien?
Puede hacerlo. Los cambios en el semen, como menor movilidad o mayor fragmentación del ADN, no suelen dar síntomas. Ante dificultades para concebir, conviene hacer un seminograma antes de asumir que todo está bien.
¿La cirugía bariátrica mejora la fertilidad?
Los estudios disponibles muestran mejoras en testosterona y en parámetros del seminograma tras una cirugía bariátrica en hombres con obesidad severa. Aun así, los resultados varían, así que conviene hablarlo con un equipo médico antes de tomar la decisión.
¿Tomar testosterona como suplemento ayuda si tengo sobrepeso?
No como primer paso. Las guías actuales recomiendan mejorar el estilo de vida antes de plantear una terapia con testosterona, sobre todo si buscas un embarazo, porque la testosterona externa puede suprimir la producción de espermatozoides.
¿Cuánto peso hay que perder para ver cambios?
Con pérdidas del 5 al 10 % del peso corporal, muchos hombres ya notan mejoras en los análisis hormonales y en la sensibilidad a la insulina. No hace falta llegar al peso «ideal» para empezar a ver beneficios.
Fuentes
¿Quieres un plan para tu caso?



